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Liposucción

 

La liposucción o lipoescultura es un procedimiento quirúrgico que se emplea, cuando no hay contraindicación, para eliminar los depósitos de grasa localizada en distintas partes del cuerpo, . Con la ayuda del expert Dr Ramzi Maamari, desvelamos las claves de esta operación de la que se habla mucho, aunque no siempre con todos los datos.
Esta técnica, utilizada con éxito cuando la indicación y la técnica son las adecuadas, de ningún modo constituye un tratamiento de la obesidad, ni tampoco un sustituto a un programa nutricional de pérdida de peso y reeducación alimenticia, ni tampoco para estabilizar el peso. De hecho, en estos casos no debería realizarse. Sin embargo, es un excelente tratamiento de los cúmulos de grasa que no desaparecen ni con la dieta ni con el ejercicio para personas sin sobrepeso importante, siempre y cuando tengan una adecuada higiene de hábitos.
Esta técnica no cambia la vida a nadie, pero aporta unos resultados excelentes cuando no se entienda como un “punto y final”, sino como un comienzo. Son los cirujanos plásticos quienes la realizan, pero previamente explican a sus pacientes que no deben entenderla como una licencia para “portarse mal para siempre”, sino como un estímulo para, mediante una alimentación saludable, ejercicio físico, etc., mantener los resultados para siempre porque si no, estos resultados difícilmente se mantendrán.
En la primera visita debe realizarse una historia clínica exhaustiva (estilo de vida, enfermedades, medicaciones, alergias, etc.), para descartar contraindicaciones o precauciones especiales que deban adoptarse y para valorar si es posible llevarla a cabo con la máxima seguridad. Además se realiza una detallada exploración y medición de las zonas a tratar y también del estado de la piel. Es un estudio imprescindible porque, a veces, cuando existe una gran flacidez o descolgamiento de la piel, sólo con la liposucción no se puede conseguir un buen resultado y es necesario combinarla con otros procedimientos, como por ejemplo, con una abdominoplastia o con estiramiento de la piel del abdomen.
Una explicación sencilla: la intervención consiste en extraer la grasa, tras prepararla adecuadamente, haciendo unas pequeñas incisiones en la piel mediante unas cánulas finas conectadas a un dispositivo estéril de aspiración. La liposucción se realiza en quirófano, y es esencial que la paciente se informe sobre la cualificación y titulación del/de la profesional que va a realizar el tratamiento. Igualmente resulta capital que verifique que el tratamiento se realiza en un quirófano con todas las autorizaciones sanitarias y garantías hospitalarias si se requiere hospitalización (en general, nunca más de 24 horas). Esta intervención puede realizarse de forma ambulatoria, o puede ser necesario el ingreso, en función de la extensión y el tipo de anestesia que sea precisa. Si la cantidad de grasa que se va a eliminar no es importante en relación a su tamaño corporal y su estado de salud, puede realizarse con anestesia local y sedación. Incluso puede hacerse, según el caso, mediante anestesia epidural.
La duración de la intervención varía en función de la cantidad y las zonas a tratar, pero oscila entre 1 y 3 horas aproximadamente.
Al acabar, en el mismo quirófano se coloca una faja para controlar la inflamación y minimizar el riesgo de amoratamiento. Además, así se ayuda a la piel a amoldarse al nuevo contorno. Es necesario llevar la faja aproximadamente durante un mes. La/el paciente no deberá realizar actividades intensas durante 2 a 4 semanas, ni exponer las zonas intervenidas al sol. La incorporación a la actividad laboral puede ser casi inmediata, o tras 1 ó 2 semanas, en función de la extensión de la liposucción y el tipo de trabajo.
El resultado definitivo se obtiene transcurridos unos meses, aunque al mes el cambio en la silueta empieza a ser muy perceptible.
Como cualquier otro procedimiento quirúrgico, esta intervención puede presentar los riesgos comunes a cualquiera de ellas, como la infección o el sangrado, y jamás deberían aparecer complicaciones graves, que son extremadamente infrecuentes, y en general asociadas a un exceso de extracción de grasa, y al hecho de haber sido realizadas por profesionales no cualificados y/o en centros no autorizados ni equipados adecuadamente. Con una adecuada técnica e indicación resultan muy infrecuentes los resultados no satisfactorios, tales como ondulaciones en la piel de las áreas tratadas, cambios en su pigmentación o asimetrías, que pueden exigir otros tratamientos posteriores de diferente índole.

 

FAQ:

¿CUÁNDO SE VEN LOS RESULTADOS DE LA LIPOSUCCIÓN?

Desde el mismo día de la intervención ya se aprecian los resultados de la liposucción. Obviamente no son los resultados definitivos porque las heridas se deben curar y hay una hinchazón que dura varios días. Además los tejidos necesitan adaptarse a los cambios, por tanto debemos esperar unos tres a cuatro meses para apreciar el resultado final.

¿LA LIPOSUCCIÓN SE REALIZA CON ANESTESIA LOCAL O GENERAL?

La liposucción se suele realizar con anestesia local y sedación, así el paciente permanece despierto y relajado. La anestesia general se reserva para intervenciones más grandes que abordan varias zonas del cuerpo.

¿VUELVE LA GRASA TRAS UNA LIPOSUCCIÓN?

Como es comprensible una de las primeras cuestiones que desean resolver es si se vuelve a engordar tras un liposucción. La grasa que aspiramos desaparece para siempre. Si nos mantenemos en nuestro peso normal mantendremos la silueta que hemos logrado. Ahora bien, si seguimos un estilo de vida poco saludable nuestro cuerpo volverá acumular grasa.

Si engordamos un poco es probable que no haya cambios significativos.

¿LA LIPOSUCCIÓN ELIMINA LA CELULITIS?

La liposucción no es un tratamiento encaminado a eliminar la celulitis ni para perder peso. Su objetivo es eliminar la lipodistrofia, es decir, acumulaciones de grasa por debajo de la piel en zonas concretas del cuerpo. Lo más habitual es aspirar grasa en el abdomen, cintura, caderas y muslos.

¿CUÁL ES LA EDAD MÍNIMA PARA UNA LIPOSUCCIÓN?

La edad no es un obstáculo para realizar una liposucción, la edad mínima sería la mayoría de edad pero no hay una edad máxima. Lo importante es que el paciente tenga una buena salud y una buena calidad de piel. En la consulta preoperatoria determinamos si el paciente es un buen candidato y qué resultados podemos obtener con esta intervención.

En el caso de mujeres, el embarazo no tiene porqué ser un inconveniente. Mantener un peso razonable durante el embarazo que no exceda de los diez o doce kilos no alterará el resultado de la liposucción. Tras haber dado a luz podrá volver a recuperar su peso normal y la silueta lograda gracias a la lipo.